La Comisión Europea (CE) dio la bienvenida este viernes al anuncio de Estados Unidos de destinar 1,800 millones de dólares adicionales a la ayuda humanitaria de la ONU, subrayando que la asistencia debe llegar a todas las personas en crisis «no importa para quién, dónde ni cuáles sean sus ideales».
«La UE está lista para colaborar con EE. UU. en respuestas efectivas a crisis humanitarias en todo el mundo», señaló en un comunicado la comisaria de Igualdad, Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib.
Para ella «la dotación de financiación humanitaria sostenida y la cooperación multilateral continúan siendo imprescindibles en un entorno mundial de creciente fragilidad».
«El camino a seguir es claro: garantizar la responsabilidad internacional compartida y defender la importancia de la acción humanitaria de principios, basada en la humanidad, la neutralidad, la imparcialidad y la independencia,» recalcó la política belga.
El embajador de EE. UU. ante la ONU, Mike Waltz, anunció el jueves un fondo adicional de 1,800 millones de dólares destinado a impulsar reformas «para mejorar la eficiencia, la rendición de cuentas y el impacto duradero» del sector humanitario.
«Reinicio humanitario«
El fondo se suma a los 2,000 millones de dólares anunciados en diciembre como parte del «reinicio humanitario» acordado entre el Gobierno del presidente Donald Trump y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).
Este nuevo marco establece que la ayuda se destinará a países en los que las necesidades humanitarias y los intereses de política exterior de EE. UU. coincidan.
«Hiperpriorizada, centrada en los lugares donde tenemos un interés de política exterior, donde se alinea con el interés del presidente», declaró entonces Jeremy Lewin, subsecretario de Ayuda Exterior, Asuntos Humanitarios y Libertad Religiosa de Estados Unidos.
El primer tramo incluía ayuda para 17 países, entre ellos cuatro latinoamericanos (El Salvador, Guatemala, Haití y Honduras), así como para zonas en crisis como Ucrania, Birmania (Myanmar), Siria, República Democrática del Congo y Sudán.
El segundo añade ahora a Venezuela, Líbano, Colombia y la República Centroafricana, aunque la asistencia a Gaza sigue sin figurar, donde tanto EE. UU. como Israel ponen en duda el papel de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (Unrwa).
La ONU, a través de la OCHA, ha pedido a sus socios globales 23,000 millones de dólares para atender las emergencias humanitarias de 2026.
Se trata de una cifra considerablemente menor a la de 2025, cuando solicitó 47,000 millones de dólares pero sólo recibió aproximadamente un 30 % de esta cantidad, debido a los recortes en las contribuciones de socios como Estados Unidos.


