Lissette Scarlent Guerrero y Génesis Josefina Jiménez Arias de 28 y 21 años, respectivamente, nunca se imaginaron lo que les pasaría el pasado domingo 27 de marzo al ofrecer sus servicios de trabajadoras sexuales a Dickson José García, ya que no solo fueron estafadas, sino que casi pierden la vida.
Todo empezó alrededor de las 6:00 de la mañana de aquel fatídico domingo. Lissette Guerrero se encontraba en la avenida George Washington del Distrito Nacional, como otros días, esperando por algún cliente a quien ofrecerle su servicio y llegó Dickson. Pero Lissette no quería irse sola con este hombre y le dijo que debía esperar a una compañera llamada Génesis Jiménez.
El hombre estuvo de acuerdo, pues en vez de una se llevaría a dos mujeres consigo. Cuando llegó Génesis, entraron en negociación hasta cuadrar en 18,000 pesos la cantidad que este par de mujeres le cobrarían por los servicios que le ofrecerían a Dickson, establece la investigación.
Sin embargo, antes de irse a una cabaña para consumar el negocio, el hombre las convenció de ir a la avenida Charles de Gaulle en Santo Domingo Este, porque debía cambiar el vehículo en el que se desplazaba, pues supuestamente era de su padre.
El engaño
Una vez cambiado el vehículo, se dirigieron a la cabaña Hollywood en la autopista San Isidro, hasta ese momento el hombre no dio señas de ser agresivo. Todo lo contrario, en una entrevista realizada a Lissette por los fiscales, esta dijo que en principio el hombre se comportaba como un caballero, incluso mejor que cualquier cliente que habían tenido.
Una vez que las dos mujeres cumplieron con su trabajo, llegó la hora de reclamar el pago. En ese momento Dickson les dijo que les haría una transferencia y les pidió una cuenta de banco. Supuestamente, cuando se disponía a hacer la transacción, su cuenta presentó problemas y le dijo a las mujeres que se la habían bloqueado y debían esperar hasta las 3:00 de la tarde de ese día.
Es por eso que las invitó a acompañarlo a su casa, en lo que le desbloquearan la cuenta. Llegaron a la casa del imputado, ubicada en la calle Nordesa II, en el Distrito Nacional, al mediodía. Dickson se estacionó un poco antes del edificio en el cual vivía, explicó Lissette.
Además, les dijo que esperaran que él subiera para supuestamente organizar un poco la casa. Cuando subieron al cuarto nivel, donde estaba el apartamento de Dickson, Génesis durmió un rato, sin embargo, Lissette empezó a sentirse incómoda y a sospechar mientras pasaban las horas.
Al cuestionar a Dickson sobre la transferencia, este le indicó que debían esperar a la medianoche.
Comportamiento extraño
De acuerdo con el expediente de este caso, entrada la noche, Lissette empezó a inquietarse, sobre todo porque, se dio cuenta de que Dickson quería darle de tomar una bebida con unas pastillas, que asume eran para dormirla; dijo que reconoció el medicamento porque es el que usa su madre para dormir.
Lissette dijo a los investigadores que, además, Dickson estaba fumando marihuana.
Alrededor de las 7:00 p.m. despertó a Génesis y le indicó que iba al baño, mientras en susurro le dijo que cuando saliera del baño se irían. A lo cual Dickson reaccionó preguntando si había dicho que estaba loco.
En el baño Lissette cierra con seguro, entonces escuchó un ruido extraño, como de alguien que se ahogaba, por lo cual empezó a llamar a Génesis, pero esta no respondía.
Un momento de terror
En ese momento sintió que estaban forzando la puerta del baño para entrar, por lo que se asustó y empezó a gritar pidiendo ayuda.
Los gritos alertaron a los vecinos, pero no sabían exactamente de donde eran, hasta que alguien grito “¿Dónde es?” y Lissette les dijo que en el cuarto piso.
Entre tanto, Dickson logró entrar las manos por la puerta del baño y Lissette en su desesperación le mordió los dedos, a lo que el agresor respondió, que ella sería la cuarta.
Cuando Dickson casi abre la puerta por completo, Lissette lo golpea con el espejo del baño, con un pedazo de vidrio intenta defenderse, mientras su agresor le dice que ella no es mujer de matarlo, indica el documento del Ministerio Público.
“Entonces fue que vi a mi amiga con el cuchillo en la cabeza, ella pudo caminar un poco, trataba de auxiliarme, pero yo no tenía fuerza, Dickson me tenía en la cama, tratando de ahorcarme”, dijo.
Lissette indicó que se hizo la muerta, momento en el cual Dickson fue a la cocina, lo que aprovechó para trancarse otra vez en el baño y volver a pedir ayuda.
Los vecinos
Dickson persistía en su intención de matar a Lissette hasta que se dio cuenta de que había sido descubierto por sus vecinos e intentó huir; sin embargo, no lo dejaron escapar.
Mientras esperaban al Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1, los vecinos tenían al imputado rodeado cerca de un vehículo en el parqueo del apartamento.
“Ese hombre es un monstruo, yo tengo mucho miedo, él me decía que yo iba a ser la cuarta”, dijo Lissette durante su declaración a los fiscales.
Entre tanto, Génesis aún lucha por su vida en el área de cuidados intensivos del hospital Darío Contreras, luego de ser apuñalada en la cara por Dickson.
Este lunes 4 de abril, Dickson será presentado ante la Oficina de Servicios de Atención Permanente del Distrito Nacional, en donde le conocerán medida de coerción por intento de homicidio, violencia contra la mujer y otros cargos. El Ministerio Público está solicitando que se le envíe a prisión preventiva.


